|
|
Vol. 8, e1333, año 2026 ISSN – Online: 2708-3039 DOI:
https://doi.org/10.47796/ing.v8i00.1333 |
![]()
Artículo
de revisión
Granos andinos y su rol estratégico en los sistemas
alimentarios sostenibles
Andean
Grains and Their Strategic Role in Sustainable Food Systems
|
Afiliación: 1Agroingenio Sur EIRL, Tacna, Perú Autor
de correspondencia: E-mail: *agroingeniosur.peru@gmail.com |
Información del artículo: Recibido: 15/08/2025 Aceptado: 30/10/2025 Publicado: 21/11/2025 |
![]()
Resumen
Los granos
andinos (GA), reconocidos por su valor nutricional y su adaptabilidad, han
retomado relevancia como cultivos estratégicos frente a los desafíos actuales
de sostenibilidad y seguridad alimentaria. Este estudio tuvo como objetivo
mapear la evolución, el impacto y las tendencias de la producción científica
sobre estos cultivos. Se desarrolló una revisión de alcance basada en Scopus,
complementada con un análisis bibliométrico mediante VOSviewer y Bibliometrix.
Los resultados muestran un incremento de publicaciones desde 2012, alcanzando
su punto máximo en 2024 con 283 documentos. La quinua concentra la mayor
producción científica, seguida por el amaranto, mientras que la cañihua y el
tarwi reciben menor atención. China, India y Estados Unidos lideran en volumen
de artículos y citas; en contraste, Perú, pese a ser centro de origen, presenta
un impacto promedio por publicación más bajo. Las principales líneas temáticas
son nutrición, alimentos funcionales y seguridad alimentaria. Food Chemistry
y Foods destacan como las revistas más influyentes. Aunque el interés
académico por los GA continúa en aumento, persisten desafíos relacionados con
la comercialización, la distribución de beneficios y la protección del
conocimiento ancestral, así como la necesidad de fortalecer la investigación
interdisciplinaria en toda la cadena de valor.
Palabras
clave: granos
andinos; redes de colaboración; sistemas alimentarios sostenibles.
Abstract
Andean grains (AG), recognized for their nutritional value and adaptability,
have regained relevance as strategic crops in response to current
sustainability and food security challenges. This study aimed to map the
evolution, impact and trends of the scientific production focused on these
crops. A scoping review based on Scopus was carried out, complemented by a
bibliometric analysis using VOSviewer and Bibliometrix. The results show an
increase in publications since 2012, reaching a peak in 2024 with 283
documents. Quinoa gathers the largest share of scientific output, followed by
amaranth, while cañihua and tarwi receive less attention. China, India and the
United States lead in publication volume and citations. In contrast, Peru,
despite being a center of origin, shows a lower average impact per article. The
main thematic areas include nutrition, functional foods and food security. Food
Chemistry and Foods stand out as the most influential journals. Although
academic interest in AG continues to grow, challenges remain related to
commercialization, equitable distribution of benefits and the protection of
ancestral knowledge, along with the need to strengthen interdisciplinary
research across the entire value chain.
Keywords: andean
grains; collaboration networks; sustainable food systems.
1. Introducción
Los Granos Andinos (GA) poseen una historia
milenaria estrechamente vinculada a las civilizaciones precolombinas de la
región andina de América del Sur. Donde los más notables son la quinua (Chenopodium
quinoa Willd.), la cañihua (Chenopodium pallidicaule Aellen), el
amaranto (Amaranthus caudatus L.), comúnmente conocido como kiwicha y el
tarwi (Lupinus mutabilis). En sí, la quinua, la kañiwa y la kiwicha son
pseudocereales, mientras que el tarwi es una leguminosa. Fueron valorados por
culturas como Tiahuanaco e Inca, quienes no solo reconocieron su alto valor
nutricional, sino que también desarrollaron sistemas agrícolas para su cultivo
en altitudes elevadas, muchas veces superiores a los 3,500 msnm (Ebert, 2014;
Jarvis et al., 2017). Estos granos fueron parte esencial de la dieta diaria y
también se utilizaron en ceremonias religiosas y prácticas medicinales. Durante
el periodo incaico, la quinua fue considerada un cultivo sagrado, de hecho, el
nombre quechua para la quinua significa "grano madre". Además,
desarrollaron una red altamente organizada para la producción y el
abastecimiento de alimentos, que garantizaba a las poblaciones del extenso
territorio del Tahuantinsuyo, que comprendía zonas de los actuales Perú,
Bolivia, Ecuador, Colombia, Chile y Argentina, el acceso constante a una
alimentación diversa, equilibrada y suficiente a lo largo de todo el año
(Garvin Suero et al., 2024; Sanchez, 2012).
Sin embargo, con la llegada de los colonizadores
españoles en el siglo XVI, estos cultivos autóctonos fueron desplazados por
especies introducidas como el trigo, la cebada, soja y arroz
(Repo-Carrasco-Valencia et al., 2022). La quinua, en particular, fue marginada
debido a su asociación con rituales indígenas, lo que provocó una drástica
disminución en su cultivo y visibilidad a nivel mundial durante varios siglos
(Angeli et al., 2020). Fue recién hacia finales del siglo XX que los GA
comenzaron a recuperar su importancia. La quinua, gracias a su excepcional
perfil nutricional y su capacidad de adaptación a condiciones climáticas
adversas, despertó el interés de la comunidad científica y de organismos
internacionales como la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura). En 2013, la Asamblea General de las Naciones
Unidas proclamó el “Año Internacional de la Quinua”, destacando el papel
fundamental de las comunidades andinas en la conservación de este cultivo
milenario. Esta conmemoración no solo reconoció el valor nutritivo, sino
también la sabiduría ecológica de los pueblos originarios, quienes, mediante
formas de vida sostenibles y respetuosas con el entorno natural, han asegurado
su disponibilidad para las generaciones actuales y venideras.
Aunque los principales países de origen y
producción de granos andinos son Bolivia, Perú (Forman el 74 % de las
exportaciones mundiales) y Ecuador, considerados centros de conservación de
estas especies milenarias. En Bolivia, el altiplano del departamento de Oruro y
especialmente la región de Potosí, albergan vastas extensiones de cultivo de quinua
real, una variedad apreciada internacionalmente por su grano grande y alto
contenido nutricional. En Perú, regiones como Puno, Cusco, Ayacucho y Junín
destacan por su producción de quinua, cañihua y tarwi, con sistemas agrícolas
que combinan prácticas ancestrales y tecnologías modernas. El cultivo de tarwi
abarca 1,895 ha en Bolivia, 6,000 ha en Ecuador y 10,628 ha en Perú, con
rendimientos promedio de 637 kg/ha, 400 kg/ha y 1,335 kg/ha, respectivamente.
En Ecuador, se están introduciendo variedades mejoradas con rendimientos de
hasta 1,500 kg/ha. Ecuador, por su parte, produce amaranto y quinua en zonas de
la Sierra Andina, especialmente en provincias como Chimborazo e Imbabura, donde
la agricultura familiar y comunitaria desempeña un papel central (Andrango et
al., 2020; Rodríguez-Ortega et al., 2023).
A partir de la década de 1980, diversos países
comenzaron a investigar y adaptar la quinua a sus ecosistemas. En 2018, la
quinua se encontraba distribuida en más de 120 países a nivel mundial. Países
como Argentina, Colombia y Chile comenzaron a incluir estos cultivos en sus
agendas de diversificación agrícola, mientras que Estados Unidos, Canadá,
algunos países europeos (como Francia y Países Bajos) e incluso naciones
asiáticas como India y China han desarrollado iniciativas de adaptación y
cultivo experimental, incrementando así la presencia global de estos granos
(Ahmadzai, 2020; Alandia et al., 2020; Afzal et al., 2023). En tal sentido, el
estudio tuvo como objetivo realizar un mapeo de las tendencias, el impacto y la
evolución temática de la producción científica relacionada con los granos
andinos y su papel estratégico en la nutrición, la sostenibilidad y la
seguridad alimentaria, así como su potencial como alimentos funcionales.
2. Metodología
El estudio se llevó a cabo mediante una revisión de
alcance. La estrategia de búsqueda bibliográfica se ejecutó en la base de datos
Scopus, una de las fuentes más confiables para estudios científicos
multidisciplinarios. Se empleó la siguiente ecuación de búsqueda avanzada en
inglés (Tabla 1).
Para
la revisión de alcance se efectuó un análisis cualitativo de tipo temático que
facilitó la interpretación de los principales hallazgos y permitió establecer
patrones, brechas de conocimiento y perspectivas emergentes sobre el
aprovechamiento de los granos andinos en contextos locales y globales. Se
consideraron únicamente artículos originales, publicados en idioma inglés y de
acceso abierto (open access), que estuvieran indexados en Scopus. No se
aplicaron restricciones temporales. Se excluyeron artículos duplicados,
comunicaciones breves, reseñas, tesis, actas de congresos y documentos no
relacionados directamente con los granos andinos o que no abordaran al menos
una de las temáticas establecidas en la ecuación de búsqueda. Por otro lado,
para el análisis bibliométrico se utilizó toda la información encontrada en
Scopus. Los registros recuperados fueron exportados en formato .csv y
organizados en Microsoft Excel. La visualización fue desarrollada mediante los
softwares VOSviewer y Bibliometrix (implementado en RStudio), los cuales
permitieron representar las redes de coautoría, coocurrencia de palabras clave,
colaboración entre países y evolución temática a lo largo del tiempo.
|
Tabla 1 Descripción
de la ecuación de búsqueda |
||
|
Base de dato
|
Ecuación de
búsqueda |
Resultados |
|
Scopus |
(TITLE-ABS-KEY
("Andean grains" OR quinoa OR amaranth OR kiwicha OR cañihua OR
"Chenopodium quinoa" OR "Amaranthus caudatus" OR
"Chenopodium pallidicaule" OR tarwi OR "Lupinus
mutabilis") AND TITLE-ABS-KEY (nutrition OR "functional food"
OR "traditional knowledge" OR "food security" OR
processing OR commercialization OR sustainability OR "sustainable food
systems")). |
2182 |
3. Resultados
y discusión
3.1. Valor nutricional y perfil funcional
Los GA destacan por su elevado contenido de
proteínas, aminoácidos esenciales, fibra dietética, minerales como hierro,
calcio y zinc, así como por la presencia de compuestos bioactivos, incluyendo
flavonoides, polifenoles y taninos, que actúan como potentes antioxidantes in
vitro. Se considera que estos compuestos tienen muchos efectos beneficiosos
potenciales para la salud (Repo-Carrasco-Valencia et al., 2010).
En términos energéticos, estos granos aportan entre 360 y 490 kcal por cada 100
g, su variabilidad va depender de factores genéticos y agronómicos, la resistencia o
vulnerabilidad a heladas y enfermedades, así como por las características de la
planta y su desarrollo vegetativo (Carvajal-Larenas et al., 2016). Siendo el
tarwi el más energético debido a su elevado contenido de proteínas y lípidos.
La quínoa y el amaranto presentan valores similares, alrededor de 370 kcal,
mientras que la cañihua aporta aproximadamente 380 kcal por 100 g. Este aporte
calórico, junto con su perfil macro nutricional, los hace adecuados para cubrir
necesidades energéticas en distintas poblaciones, incluyendo grupos
vulnerables. Para estimar la energía total expresada en kilocalorías (kcal) se
utiliza los factores de Atwater, que indican cuánta energía aporta cada gramo
de macronutriente: las proteínas (P) y los carbohidratos (C) aportan 4 kcal por
gramo, mientras que las grasas o lípidos (G) proporcionan 9 kcal por gramo. La
fórmula empleada es: Energía total
(kcal) = (gramos de proteínas × 4) + (gramos de carbohidratos × 4) + (gramos de
grasas × 9) (Food and Agriculture Organization of the
United Nations [FAO], 2003).
El contenido proteico es uno de los
atributos más destacados de los granos andinos. La quínoa, amaranto y la
cañihua presentan un rango proteico cercano al 13-18 %, superando así a muchos
cereales tradicionales. Sin embargo, el tarwi se distingue notablemente por su
excepcional concentración proteica, que puede contener hasta un 32-57 % en
grano amargo, pero pude alcanzar hasta 51-72 % después del proceso de desamargado
(Aguilar, 2023). La calidad proteica de los granos andinos
se ve reforzada por un perfil de aminoácidos esenciales que cumple o supera las
recomendaciones establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la
FAO. Por ejemplo, la lisina, es un aminoácido limitante en la mayoría de los
granos de cereales, pero está presente en cantidades adecuadas: 5,6-6,7 g/16 g
N en quínoa, 5,2 -6,4 en amaranto y 5,3-5,8 en cañihua, superando ampliamente
al trigo (2,8). En cuanto a los carbohidratos, estos granos
presentan un contenido variable entre 22-33 g/100 g para tarwi,
kañihua (56-69), amaranto (63-68) y quinoa (64-72), con predominancia de
carbohidratos complejos y un aporte significativo de fibra dietaria, que oscila
entre 9-16 g en amaranto, 12-18 g para la quinoa, 20 g en la cañihua y más de
37 g/100 g en el tarwi desamargado. La
fibra dietaria contribuye a la salud digestiva, al control glicémico y a la
sensación de saciedad, aspectos fundamentales en la prevención y manejo de
enfermedades metabólicas.
El perfil lipídico también
es relevante, destacando la presencia de ácidos grasos insaturados esenciales. La quínoa aporta alrededor de 5-15 g de
grasa por 100 g, principalmente ácidos grasos insaturados como oleico y
linoleico. Amaranto contiene entre 6,4 y 13 g, con un alto porcentaje de ácidos
grasos poliinsaturados y compuestos antioxidantes. La cañihua aporta cerca de
4,1-8,6 g de grasa total, con predominancia de grasas mono y poliinsaturadas.
El tarwi destaca por su elevado contenido lipídico (9-21,42 g/100 g), rico en
ácidos grasos insaturados, principalmente oleico, linoleico y linolénico,
contribuyendo así a beneficios cardiovasculares y funcionales en la dieta. Finalmente, el aporte
mineral de los granos andinos es notable, con contenidos elevados de hierro,
calcio, magnesio, fósforo y zinc. La quinoa, cañihua y el tarwi sobresalen por
su alto contenido de hierro, alcanzando hasta 104, 70-116 y 162 g/kg
respectivamente, lo que los convierte en aliados potenciales para la prevención
de la anemia ferropénica. Asimismo, el calcio presente en estos granos supera
ampliamente al de cereales convencionales, favoreciendo la salud ósea (Gross et al., 1989; Jan et al.,
2023; Repo-Carrasco
et al., 2003; Repo-Carrasco-Valencia, 2011;
Repo-Carrasco-Valencia, 2020; Repo-Carrasco-Valencia et al., 2022; Rastogi y Shukla, 2013).
Referente al perfil
funcional, más allá de su valor nutricional, los granos andinos contienen
compuestos bioactivos como polifenoles, flavonoides, saponinas, fitoesteroides, fitoesteroles y betalaínas (Carvajal-Larenas et al., 2016;
Olivera et al., 2022; Ponce de León Saavedra y Valdez-Arana, 2021;
Villacrés et al., 2022). Estos compuestos son reconocidos por sus
propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, hipocolesterolémicas, antidiabéticas,
antihipertensivas, inmunorreguladoras, antimicrobianas,
antiobesidad, anticancerígenas y cardiosaludables (Anaya et al., 2022; Baraniak y
Kania-Dobrowolska, 2022; Ng y Wang, 2021; Martinez-Lopez et al., 2020;
Moscoso-Mujica et al., 2024). Estas características
funcionales no solo fortalecen el sistema inmunológico, sino que también
contribuyen a la posible prevención de enfermedades crónicas no transmisibles,
como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y ciertos tipos de cáncer.
Por otra parte, las saponinas de la planta de la quinua, a pesar de requerir
procesamiento para reducir su amargor, han mostrado efectos inmunomoduladores y
antiproliferativos en estudios celulares, resaltando su potencial terapéutico (Ahumada et al., 2016). Aunque en esa línea, Jan et al. (2023) menciona que las plantas contienen
compuestos derivados del metabolismo secundario conocidos como factores
antinutricionales (incluido saponinas, nitratos, oxalatos, fitatos, taninos y
alcaloides), que están presentes en muchos alimentos vegetales y pueden
disminuir su valor nutritivo al dificultar la digestión, absorción o
aprovechamiento de nutrientes; además, su consumo en exceso puede afectar
negativamente a la salud.
3.2. Aplicaciones industriales, sostenibilidad y
seguridad alimentaria
Gracias a su perfil nutricional y su
adaptabilidad a diferentes procesos industriales, estos cultivos se utilizan en
la formulación de alimentos funcionales libres de gluten, alternativas veganas
y alimentos fortificados (entre ellos productos de panificación, pastelería,
pastas, barras energéticas, snacks extruidos, bebidas proteicas, leches
vegetales y suplementos dietéticos), así como se aprecia en la Figura 1
(Coțovanu et al., 2022; Jan et al., 2023; Karovičová et al., 2020; Ludena
Urquizo et al., 2017; Marak et al., 2024; Pascual-Chagman et al., 2021; Torres
Vargas et al., 2021). Además, su
capacidad para conservar propiedades bioactivas durante el procesamiento ha
despertado el interés de sectores no alimentarios, como la industria cosmética
donde se emplean extractos de saponinas de quinoa, aceites de amaranto ricos en
escualeno y compuestos antioxidantes de kañiwa y tarwi en champús, cremas y
jabones, así como la industria farmacéutica, que investiga principios activos de
saponinas con propiedades antibacterianas y antifúngicas, y alcaloides del
tarwi con potencial terapéutico (Afzal et al., 2023; Boukid y Pasqualone,
2022; Lacatusu et al., 2018; Parra-Gallardo et al., 2024; Sayed-Ahmad
et al., 2022; Wolosik et al., 2017). Desde la perspectiva de la sostenibilidad, la
notable capacidad de algunos granos para prosperar en condiciones
agroecológicas extremas como suelos pobres, alta salinidad, sequías prolongadas
heladas y altitudes superiores a los 3,500 metros les otorga un rol fundamental
en la diversificación productiva y en la conservación de la biodiversidad
agrícola (Jaikishun et al., 2019; Mukuwapasi et al., 2024;
Moscoso-Mujica et al., 2024; Simioniuc et al., 2021). Además,
prácticas agrícolas tradicionales promueven la gestión sostenible de los
agroecosistemas, reduciendo la necesidad de agroquímicos y fomentando el
equilibrio ecológico (FAO, 2022).
Teniendo presente que la sostenibilidad
alimentaria es la capacidad de los sistemas agroalimentarios para proporcionar
alimentos suficientes, nutritivos, inocuos y asequibles para todas las
personas, en el presente y en el futuro, sin comprometer los recursos
naturales, la biodiversidad, el medio ambiente ni el bienestar de las
comunidades (FAO, 2018). En esa línea, Calizaya et al. (2023) indican que
el término sostenibilidad es una noción multidimensional que integra aspectos
económicos, ecológicos, productivos, sociales, culturales y temporales. En ese
sentido, particularmente, la quinoa y la kañiwa destacan por su capacidad de
producir rendimientos aceptables en suelos marginales, mientras que el amaranto
resalta por su alta eficiencia en el uso de agua y nutrientes, y el tarwi por
su capacidad de fijar nitrógeno atmosférico, mejorando la fertilidad del suelo
(Taco-Taype y Zúñiga-Dávila, 2020). Asimismo, Bazile et al. (2016) y
Dehghanian et al. (2024) resaltan que estas especies han demostrado adaptarse a
una amplia gama de estresores abióticos, como calor extremo, radiación UV-B y
suelos con presencia de metales pesados, lo que les confiere una ventaja
adaptativa frente a las amenazas del cambio climático, que se prevé
incrementará las temperaturas globales hacia finales de siglo. En particular,
la quinoa sobresale por su diversidad genética y ecológica, con cinco ecotipos principales
adaptados a ambientes que van desde el nivel del mar hasta los 4,000 m de
altitud. Estas características no solo contribuyen a la sostenibilidad
ambiental, sino que también fortalecen la seguridad alimentaria y económica de
las comunidades altoandinas, al permitirles diversificar sus fuentes de
ingresos.
En términos de seguridad
alimentaria (SA), su revalorización e incorporación en programas de
alimentación escolar, políticas públicas de nutrición y estrategias de
desarrollo rural sostenible puede ayudar al cumplimiento de los Objetivos de
Desarrollo Sostenible, particularmente en lo referente a la erradicación del
hambre y la promoción de una agricultura sostenible. No obstante, el
crecimiento de su demanda internacional plantea retos como el riesgo de
acaparamiento de tierras y la presión sobre los precios locales, aspectos que
requieren ser abordados mediante políticas que protejan la producción
tradicional y prioricen la SA de las comunidades de origen (Hiywotu, 2025).
La FAO (2018) expresa que para analizar la
SA es fundamental tener en cuenta no solo el aumento de la población y la
urbanización, sino también la creciente demanda de alimentos asociada al
incremento del poder adquisitivo, la transformación de los hábitos de consumo y
los procesos de globalización. Estos factores ejercen una presión sobre los
recursos naturales, cuyo agotamiento, sumado a los impactos del cambio
climático, plantea desafíos significativos. En este contexto, avanzar hacia
sistemas alimentarios sostenibles implica no solo aumentar la producción de
alimentos, sino hacerlo de manera que se protejan los ecosistemas, se reduzca
la huella ambiental y se garantice el acceso equitativo a alimentos nutritivos
para las generaciones presentes y futuras.
|
Figura 1 Representación gráfica de la aplicación de los granos andinos |
|
|
3.3. Comercialización, retos y oportunidades
La inserción de los granos andinos en el
mercado internacional ha abierto nuevas posibilidades comerciales, impulsado principalmente
por el auge de la quinua en países como Estados Unidos, Alemania, Canadá y
Japón. Esta tendencia responde al posicionamiento de estos cultivos como superfoods
en segmentos de consumo interesados en productos saludables, libres de gluten y
dietas veganas (Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego [MIDAGRI], 2023). Sin
embargo, a pesar del dinamismo comercial, persisten importantes desafíos que
limitan el acceso de pequeños productores a mercados cada vez más competitivos.
Entre los principales retos se encuentran la necesidad de cumplir con exigentes
estándares de calidad y certificaciones orgánicas, así como garantizar la
trazabilidad de los productos en toda la cadena de valor. La falta de
infraestructura adecuada, la limitada asociatividad entre productores y la
debilidad institucional en zonas rurales del altiplano boliviano, Puno en Perú
y Chimborazo en Ecuador, obstaculizan la competitividad de los pequeños
agricultores.
Además, la presión por la
exportación ha incentivado el establecimiento de monocultivos, poniendo en
riesgo la diversidad genética de los granos andinos y afectando su patrimonio
alimentario ancestral (Alandia et al., 2020). Al respecto, Ramos-Sandoval y Mendiburu Díaz (2024)
expresan que el intercambio de recursos genéticos, como la quinua, plantea
desafíos de equidad internacional entre países andinos y desarrollados. Aunque
estos últimos poseen tecnología avanzada para mejorar cultivos y competir en el
mercado, los países de origen corren el riesgo de perder protagonismo y
depender de variedades externas. Esto abre un debate sobre la distribución
equitativa de beneficios, el reconocimiento de las áreas de origen y los
derechos sobre las semillas. Es necesario fortalecer los marcos legales para
asegurar un acceso justo, proteger el conocimiento ancestral y garantizar que
la innovación tecnológica beneficie a las comunidades que han conservado esta
biodiversidad por generaciones.
La limitada implementación
de indicaciones geográficas protegidas y las barreras arancelarias y normativas
en mercados desarrollados representan otros desafíos relevantes. Sin mecanismos
efectivos de protección, los conocimientos tradicionales asociados al cultivo y
manejo de estas especies corren el riesgo de ser despojados de su reconocimiento
cultural y económico. Asimismo, el fenómeno conocido como "efecto
desplazamiento", en el cual las variedades destinadas a la exportación
sustituyen a cultivos locales, plantea serias implicancias para la seguridad
alimentaria rural y la conservación de la biodiversidad. Pese a estos
obstáculos, las oportunidades son significativas. El fortalecimiento de
cooperativas agrícolas, la promoción de certificaciones orgánicas y de comercio
justo, así como el desarrollo de la agroindustria local, se perfilan como
estrategias clave para incrementar el valor agregado en origen y mejorar la
equidad en la cadena comercial. De igual manera, impulsar políticas que
fomenten la diversificación de cultivos y la protección de variedades nativas
no solo permite preservar la identidad biocultural de los granos andinos, sino
también consolidar su rol estratégico en los mercados globales de alimentos (Angeli et al., 2020; Chevarria-Lazo et al., 2015).
3.4. Producción científica y expansión global
El análisis de 2,189 publicaciones científicas entre 1957 y 2025
evidenció un interés creciente en el estudio de los granos andinos (GA), con
una tasa de crecimiento anual del 7,07 %. De los cuales, el 75,7 % fueron
artículos originales y el 10,7 % de revisión, mientras que el 12,5 % fueron
capítulos de libro, artículos de conferencia y libros. En la Figura 2, se aprecia que recién desde el año
2012 inicia un crecimiento exponencial con 29 documentos. Alcanzando su máxima
producción en el año 2024 con un total de 283 manuscritos. Este patrón se
relaciona estrechamente con la designación de la quinua como cultivo
estratégico por organismos internacionales como FAO (2013), que declaró el “Año
Internacional de la Quinua”.
|
Figura 2 Producción científica anual |
|
|
De este modo, estimular una agenda de investigación sobre sus
propiedades nutricionales, potencial agronómico y beneficios socioculturales. El
objetivo fue reconocer a los pueblos andinos por su conservación y promover su
uso como una alternativa sostenible frente a los desafíos del hambre, la
malnutrición y el cambio climático. Sin
embargo, a pesar de que en la ecuación de búsqueda se consideraron a cuatro
principales GA, la Figura 3a muestra que solo la quinua y amaranto fueron el
centro del discurso científico y en menor medida cañihua y tarwi. Las publicaciones
recientes se relacionaron con la seguridad alimentaria, compuestos bioactivos,
y su potencial en dietas libres de gluten (Angeli et al., 2020; FAO, 2011;
Repo-Carrasco-Valencia, 2020; Repo-Carrasco-Valencia et al., 2022). En
consecuencia, la Figura 3b muestra que la quinua se ha expandido a más de 120
países, con más de 100 programas de adaptación en curso, lo que refleja su
consolidación como un cultivo de interés mundial.
Esto a su vez ha sido
acompañada por redes científicas transnacionales que han facilitado el
intercambio de conocimientos desde los Andes hacia regiones como Europa, Asia y
África, impulsando estudios interdisciplinarios sobre su desempeño en nuevos
entornos ecológicos y su viabilidad económica (Afzal et al., 2023). De acuerdo a las métricas proporcionadas por
Scopus indica que el Perú se encuentra en cuarto lugar en la producción
científica a nivel mundial después de China (313), India (246) y Estados Unidos
(244). Con un total de 128 documentos, y las tres principales instituciones
como filiación son la Universidad Nacional Agraria La Molina (45), Universidad
Nacional del Altiplano (12) y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (11).
Adicionalmente, la Figura 2b nos muestran redes conectadas con países europeos
como Italia, Alemania, Francia y Reino Unido, y naciones latinoamericanas como
México, Chile, Argentina, Ecuador y Bolivia.
La Tabla 2, refuerza
la influencia de China y Estados Unidos, con más de 4000 citas cada uno,
seguidos por Italia, India y España. Esta métrica de impacto académico indica
que, si bien la producción en volumen es importante, también lo es la calidad e
influencia de los estudios. Un valor alto en el promedio de citas, como se
observa en Irlanda (186,7 citas por documento) o Dinamarca (98,4), sugiere que,
aunque el número de publicaciones puede ser reducido, los artículos generados
son altamente influyentes, innovadores o abordan temáticas de creciente
interés. En contraste, países como Perú (9,2), a pesar de ser una región de
origen de los granos andinos, presentan un promedio bajo, lo cual puede
interpretarse como una menor visibilidad o una necesidad de fortalecer la
calidad metodológica, el enfoque innovador y la publicación en revistas de alto
impacto.
La Tabla 3, indica
que las investigaciones se destacan en revistas de alto impacto como Food
Chemistry y Foods. Estas revistas, reconocidas por su alto factor de
impacto y su enfoque multidisciplinario en ciencia de alimentos, ofrece una
plataforma consolidada para estudios sobre composición química, propiedades
funcionales y aplicaciones alimentarias. Respecto a las instituciones, Chengdu
University lidera la producción científica con 127 documentos, seguida de
cerca por la University of Shanghai for Science and Technology (99
documentos). El liderazgo de las universidades chinas refleja cómo este país
está apostando cada vez más por diversificar sus fuentes de alimentos y
explorar cultivos alternativos que puedan adaptarse a nuevas condiciones.
Mientras que la presencia de una institución Latinoamérica como la Universidad
Nacional Agraria la Molina con un total de 46, ubicándose en el sexto lugar
muestra una gran relevancia.
|
Figura 3
(b) Nota. Las figuras fueron creadas con el software
Vosviewer a partir de los datos obtenidos de Scopus. |
||
|
|
||
|
Nota. Las figuras fueron creadas con el software
Vosviewer a partir de los datos obtenidos de Scopus. |
|
Tabla 2 Países más
citados a nivel mundial |
|||||
|
País |
Citas totales |
Cita promedio |
País |
Citas totales |
Cita promedio |
|
1. China |
4453 |
17,4 |
13. Países Bajos |
840 |
40 |
|
2. Estados Unidos |
4043 |
33,7 |
14. Japón |
825 |
43,4 |
|
3. Italia |
3391 |
60,6 |
15. Nueva Zelanda |
761 |
50,7 |
|
4. India |
3247 |
19,8 |
16. Suecia |
725 |
65,9 |
|
5. España |
2432 |
31,2 |
17. Irán |
712 |
14,5 |
|
6. Argentina |
1878 |
27,6 |
18. Arabia Saudí |
668 |
74,2 |
|
7. Dinamarca |
1869 |
98,4 |
19. Canadá |
600 |
24 |
|
8. Irlanda |
1867 |
186,7 |
20. Francia |
578 |
22,2 |
|
9. Brasil |
1841 |
35,4 |
21. Sudáfrica |
578 |
16,5 |
|
10. Chile |
1538 |
57 |
22. Alemania |
543 |
14,3 |
|
11. México |
1218 |
19,6 |
23. Malasia |
540 |
54 |
|
12. Polonia |
1029 |
36,8 |
24. Perú |
506 |
9,2 |
|
Tabla 3 10 revistas e instituciones más relevantes con el mayor número de
documentos (Doc) |
||||
|
N° |
Revista |
Doc |
Institución |
Doc |
|
71 |
Chengdu University |
127 |
||
|
2 |
41 |
University of Shanghai for Science and
Technology |
99 |
|
|
3 |
39 |
Washington State University |
67 |
|
|
4 |
LWT |
36 |
Islamic Azad
University |
50 |
|
5 |
Plants |
36 |
Shanxi Agricultural
University |
50 |
|
6 |
Plant Foods for
Human Nutrition |
30 |
Northwest Aandf
University |
46 |
|
7 |
Nutrients |
26 |
Universidad Nacional
Agraria la Molina |
46 |
|
8 |
Food Research
International |
25 |
Jiangnan University |
45 |
|
9 |
Journal of the
science of Food and Agriculture |
25 |
Universidad Autónoma
de Madrid |
44 |
|
10 |
International
Journal of Food Science and Technology |
24 |
University of
Agriculture |
41 |
4. Conclusiones
La revisión revela una perspectiva aún fragmentada
respecto al potencial integral de los granos andinos, con un enfoque
predominante en sus propiedades nutricionales, mientras que sus dimensiones
socioculturales, ambientales y comerciales continúan siendo abordadas de manera
secundaria o aislada. Esta limitación evidencia la necesidad de desarrollar
enfoques de investigación más interdisciplinarias, capaces de articular toda la
cadena de valor, desde la producción primaria y el procesamiento hasta la
comercialización y el consumo, con una visión que contemple también la
sostenibilidad y la seguridad alimentaria.
Por otro lado, se observa un crecimiento sostenido
en la producción científica a partir del año 2012, con un impulso significativo
en los últimos cinco años. Perú se posiciona entre los cuatro países con mayor
número de publicaciones, lo que refleja su rol protagónico en la producción y
promoción de estos cultivos. Sin embargo, el liderazgo en términos de impacto
académico, medido a través de las citas, recae en países como China y Estados
Unidos, seguidos por Italia e India, lo que sugiere una mayor proyección
internacional de los estudios generados en estos contextos.
Finalmente, se identificaron las universidades de
Chengdu y la Universidad de Ciencia y Tecnología de Shanghái (ambas de China)
como las instituciones con mayor volumen de publicaciones en este ámbito. En
cuanto a los canales de difusión, las revistas Food Chemistry, Foods y Acta
Horticulturae se posicionan como las más relevantes por su frecuencia de
publicaciones y grado de citación.
M. B. Cunurana: Conceptualización, curación de datos, análisis
formal, investigación, metodología, recursos, software, validación,
visualización, redacción del borrador original, revisión
y edición del manuscrito.
Conflictos
de interés
La autora informa que no posee
conflictos de interés que puedan influir en esta publicación.
Afzal, I., Haq, M. Z. U.,
Ahmed, S., Hirich, A., y Bazile, D. (2023). Challenges and perspectives for
integrating quinoa into the agri-food system. Plants, 12(19).
https://doi.org/10.3390/plants12193361
Aguilar, R. S. (2023). Lupinus mutabilis sweet: una revisión de sus propiedades
nutricionales y tecno funcionales, y su aplicación en la elaboración de
productos horneados [Trabajo de fin de máster, Universidad de Valladolid]. https://uvadoc.uva.es/handle/10324/63502
Ahmadzai, H. (2020). Trends
in quinoa adoption in marginal areas, economic viability, and policy
outlook. Journal of Agribusiness and Rural Development, 57(3).
https://doi.org/10.17306/j.jard.2020.01351
Ahumada, A., Ortega, A.,
Chito, D., y Benítez, R. (2016). Saponinas de quinua (Chenopodium quinoa
Willd.): un subproducto con alto potencial biológico. Revista
Colombiana de Ciencias Químico Farmacéuticas, 45(3), 438–469. https://doi.org/10.15446/rcciquifa.v45n3.62043
Alandia, G., Rodriguez, J.
P., Jacobsen, S.-E., Bazile, D., y Condori, B. (2020). Global expansion of
quinoa and challenges for the Andean region. Global Food Security, 26(100429),
100429. https://doi.org/10.1016/j.gfs.2020.100429
Amit, S., Irfan, A. M.,
Gaurav, S., Nalini, T., y Sarmad, M. (2021). A review on medicinal and
pharmaceutical importance of quinoa (Chenopodium quinoa). Research
Journal of Pharmacy and Technology, 14(3), 1779–1784. https://doi.org/10.5958/0974-360x.2021.00316.4
Anaya, R. B., De La Cruz,
E., Muñoz-Centeno, L. M., Cóndor, R., León, R., y Carhuaz, R. (2022). Food and
medicinal uses of ancestral Andean grains in the districts of Quinua and Acos
Vinchos (Ayacucho-Peru). Agronomy (Basel, Switzerland), 12(5),
1014. https://doi.org/10.3390/agronomy12051014
Andrango, G., Johnson, A., y Bellemare, M. F.
(2020). "Quinoa Production and Growth Potential in Bolivia, Ecuador,
and Peru" Choices. Quarter 4. https://goo.su/XgEH8IK
Angeli, V., Miguel Silva,
P., Crispim Massuela, D., Khan, M. W., Hamar, A., Khajehei, F.,
Graeff-Hönninger, S., y Piatti, C. (2020). Quinoa (Chenopodium quinoa Willd.):
An overview of the potentials of the “golden grain” and Socio-economic and
environmental aspects of its cultivation and marketization. Foods
(Basel, Switzerland), 9(2), 216. https://doi.org/10.3390/foods9020216
Baraniak, J., y
Kania-Dobrowolska, M. (2022). The dual nature of amaranth-functional food and
potential medicine. Foods (Basel, Switzerland), 11(4),
618. https://doi.org/10.3390/foods11040618
Bazile, D., Pulvento, C.,
Verniau, A., Al-Nusairi, M. S., Ba, D., Breidy, J., Hassan, L., Mohammed, M.
I., Mambetov, O., Otambekova, M., Sepahvand, N. A., Shams, A., Souici, D.,
Miri, K., & Padulosi, S. (2016). Worldwide evaluations of quinoa:
Preliminary results from post International Year of quinoa FAO projects in nine
countries. Frontiers in Plant Science, 7, 850. https://doi.org/10.3389/fpls.2016.00850
Boukid, F., y Pasqualone,
A. (2022). Lupine (Lupinus spp.) proteins: characteristics, safety and food
applications. European Food Research and Technology, 248(2),
345–356. https://doi.org/10.1007/s00217-021-03909-5
Calizaya, F., Gómez, L.,
Zegarra, J., Pozo, M., Mindani, C., Caira, C., y Calizaya, E. (2023). Unveiling
ancestral sustainability: A comprehensive study of economic, environmental, and
social factors in potato and quinoa cultivation in the highland aynokas of
Puno, Peru. Sustainability, 15(17), 13163. https://doi.org/10.3390/su151713163
Campos-Rodriguez, J.,
Acosta-Coral, K., y Paucar-Menacho, L. M. (2022). Quinoa (Chenopodium quinoa):
Nutritional composition and bioactive compounds of grain and leaf, and impact
of heat treatment and germination. Scientia agropecuaria, 13(3),
209–220. https://doi.org/10.17268/sci.agropecu.2022.019
Carvajal-Larenas, F. E.,
Linnemann, A. R., Nout, M. J. R., Koziol, M., y van Boekel, M. A. J. S. (2016).
Lupinus mutabilis: Composition, Uses, Toxicology, and Debittering. Critical
Reviews in Food Science and Nutrition, 56(9), 1454–1487. https://doi.org/10.1080/10408398.2013.772089
Chevarria-Lazo, M., Bazile, D., Dessauw, D.,
Louafi, S., Trommetter, M., y Hocde, H. (2015). Quinoa and the exchange of genetic resources: improving the regulation
systems. Capítulo 1.6. En FAO y CIRAD. (Eds.). State of the art report of
quinoa in the world in 2013 (pp. 83-105). https://goo.su/ihwmo
Coțovanu, I., Stroe, S.-G.,
Ursachi, F., y Mironeasa, S. (2022). Addition of amaranth flour of different
particle sizes at established doses in wheat flour to achieve a nutritional
improved wheat bread. Foods (Basel, Switzerland), 12(1),
133. https://doi.org/10.3390/foods12010133
Dehghanian, Z., Ahmadabadi,
M., Asgari Lajayer, B., Gougerdchi, V., Hamedpour-Darabi, M., Bagheri, N.,
Sharma, R., Vetukuri, R. R., Astatkie, T., y Dell, B. (2024). Quinoa: A
promising crop for resolving the bottleneck of cultivation in soils affected by
multiple environmental abiotic stresses. Plants, 13(15),
2117. https://doi.org/10.3390/plants13152117
Ebert, A. (2014). Potential
of underutilized traditional vegetables and legume crops to contribute to food
and nutritional security, income and more sustainable production systems. Sustainability, 6(1),
319–335. https://doi.org/10.3390/su6010319
Elsohaimy, S. A., Refaay,
T. M., y Zaytoun, M. A. M. (2015). Physicochemical and functional properties of
quinoa protein isolate. Annals of Agricultural Science, 60(2),
297–305. https://doi.org/10.1016/j.aoas.2015.10.007
Food and
Agriculture Organization of the United Nations [FAO]. (2003). Food energy - methods of analysis
and conversion factors. https://www.fao.org/4/y5022e/y5022e00.htm#Contents
Food and Agriculture Organization of the United
Nations [FAO]. (2011). Quinoa: An ancient crop to contribute to
world food security. https://www.fao.org/4/aq287e/aq287e.pdf
Food and Agriculture Organization of the United
Nations [FAO]. (2013). The International
Year of Quinoa. https://goo.su/75Go3i
Food and Agriculture Organization of the United Nations
[FAO]. (2018). Sustainable
food systems Concept and framework. https://goo.su/HBBi
Food and Agriculture Organization of the United
Nations [FAO]. (2022). Dynamically conserved
Indigenous Peoples’ agricultural knowledge of resilience and adaptation for
over 5 000 years. https://goo.su/DU2iNW0
Garvin Suero, A.,
Goldstein, P. S., d’Alpoim Guedes, J., y Sitek, M. J. (2024). Homeland food
traditions in the Tiwanaku colonies: Quinoa and Amaranthaceae cultivation in
the middle horizon (AD 600–1100) Locumba Valley, Peru. Latin American
Antiquity, 35(4), 927–945. https://doi.org/10.1017/laq.2023.46
Graf, B. L., Rojas-Silva,
P., Rojo, L. E., Delatorre-Herrera, J., Baldeón, M. E., y Raskin, I. (2015).
Innovations in health value and functional food development of quinoa
(Chenopodium quinoa Willd.): Quinoa health value and functional foods…. Comprehensive
Reviews in Food Science and Food Safety, 14(4), 431–445. https://doi.org/10.1111/1541-4337.12135
Gross, R., Koch, F.,
Malaga, I., de Miranda, A. F., Schoeneberger, H., y Trugo, L. C. (1989).
Chemical composition and protein quality of some local Andean food
sources. Food Chemistry, 34(1), 25–34. https://doi.org/10.1016/0308-8146(89)90030-7
Hiywotu, A. M. (2025).
Advancing sustainable agriculture for goal 2: zero hunger - a comprehensive
overview of practices, policies, and technologies. Agroecology and
Sustainable Food Systems, 1–29. https://doi.org/10.1080/21683565.2025.2451344
Jaikishun, S., Li, W.,
Yang, Z., y Song, S. (2019). Quinoa: In perspective of global challenges. Agronomy
(Basel, Switzerland), 9(4), 176. https://doi.org/10.3390/agronomy9040176
Jan, N., Hussain, S. Z.,
Naseer, B., y Bhat, T. A. (2023). Amaranth and quinoa as potential
nutraceuticals: A review of anti-nutritional factors, health benefits and their
applications in food, medicinal and cosmetic sectors. Food Chemistry: X, 18(100687),
100687. https://doi.org/10.1016/j.fochx.2023.100687
Jarvis, D. E., Ho, Y. S.,
Lightfoot, D. J., Schmöckel, S. M., Li, B., Borm, T. J. A., Ohyanagi, H.,
Mineta, K., Michell, C. T., Saber, N., Kharbatia, N. M., Rupper, R. R., Sharp,
A. R., Dally, N., Boughton, B. A., Woo, Y. H., Gao, G., Schijlen, E. G. W. M.,
Guo, X., … Tester, M. (2017). The genome of Chenopodium quinoa. Nature, 542(7641),
307–312. https://doi.org/10.1038/nature21370
Karovičová, J., Kohajdová,
Z., Lauková, M., Minarovičová, L., Greifová, M., Hojerová, J., y Greif, G.
(2020). Utilisation of Quinoa for development of fermented beverages. Potravinarstvo, 14,
465–472. https://doi.org/10.5219/1323
Lacatusu, I., Arsenie, L.
V., Badea, G., Popa, O., Oprea, O., y Badea, N. (2018). New cosmetic
formulations with broad photoprotective and antioxidative activities designed
by amaranth and pumpkin seed oils nanocarriers. Industrial Crops and
Products, 123, 424–433. https://doi.org/10.1016/j.indcrop.2018.06.083
Ludena Urquizo, F. E.,
García Torres, S. M., Tolonen, T., Jaakkola, M., Pena-Niebuhr, M. G., von
Wright, A., Repo-Carrasco-Valencia, R., Korhonen, H., y Plumed-Ferrer, C.
(2017). Development of a fermented quinoa-based beverage. Food Science
& Nutrition, 5(3), 602–608. https://doi.org/10.1002/fsn3.436
Marak, N. R., Das, P., Das
Purkayastha, M., y Baruah, L. D. (2024). Effect of quinoa (Chenopodium quinoa
W.) flour supplementation in breads on the lipid profile and glycemic index: an
in vivo study. Frontiers in Nutrition, 11, 1341539. https://doi.org/10.3389/fnut.2024.1341539
Martinez-Lopez, A.,
Millan-Linares, M. C., Rodriguez-Martin, N. M., Millan, F., y Montserrat-de la
Paz, S. (2020). Nutraceutical value of kiwicha (Amaranthus caudatus L.). Journal
of Functional Foods, 65(103735), 103735. https://doi.org/10.1016/j.jff.2019.103735
Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego – MIDAGRI (2023, 30 de junio). Los granos andinos son superalimentos por su calidad nutritiva y Perú es
líder mundial en quinua. https://goo.su/SKmxcvz
Moscoso-Mujica, G., Mujica,
Á., Chura, E., Begazo, N., Jayo-Silva, K., y Oliva, M. (2024). Kañihua (Chenopodium
pallidicaule Aellen), an ancestral Inca seed and optimal functional food and
nutraceutical for the industry: Review. Heliyon, 10(14),
e34589. https://doi.org/10.1016/j.heliyon.2024.e34589
Mukuwapasi, B.,
Mavengahama, S., y Gerrano, A. S. (2024). Grain amaranth: A versatile untapped
climate-smart crop for enhancing food and nutritional security. Discover
Agriculture, 2(1). https://doi.org/10.1007/s44279-024-00057-8
Ng, C. Y., y Wang, M.
(2021). The functional ingredients of quinoa (Chenopodium quinoa) and
physiological effects of consuming quinoa: A review. Food Frontiers, 2(3),
329–356. https://doi.org/10.1002/fft2.109
Olivera, L., Best, I.,
Paredes, P., Perez, N., Chong, L., y Marzano, A. (2022). Nutritional value,
methods for extraction and bioactive compounds of quinoa. En Pseudocereals
[Working Title]. IntechOpen.
Parra-Gallardo, G.,
Salas-Sanjuán, M. del C., del Moral, F., y Valenzuela, J. L. (2024).
Characterising the nutritional and alkaloid profiles of tarwi (Lupinus
mutabilis Sweet) pods and seeds at different stages of ripening. Agriculture, 14(10),
1812. https://doi.org/10.3390/agriculture14101812
Pascual-Chagman, G.,
Santa-Cruz-Olivos, J., Hidalgo, A., Benavente, F., Pérez-Camino, M. C.,
Sotelo-Mendez, A., Paucar-Menacho, L. M., y Encina-Zelada, C. R. (2021).
Lupinus mutabilisoil obtained by expeller press: Yield, physicochemical
characterization, antioxidant capacity, fatty acids and oxidative stability
analyses. Scientia agropecuaria, 12(2), 219–227. https://doi.org/10.17268/sci.agropecu.2021.025
Ponce de León Saavedra, P.,
y Valdez-Arana, J. del C. (2021). Nutritional and functional evaluation of 17
quinoa (Chenopodium quinoaWilld) accessions cultivated in the Andean area of
Peru. Scientia agropecuaria, 12(1), 15–23. https://doi.org/10.17268/sci.agropecu.2021.002
Ramos-Sandoval, R., y
Mendiburu Díaz, C. (2024). Why do small farmers have less access to credit? A
microdata analysis of the Peruvian case. Nativa, 12(2),
215–225. https://doi.org/10.31413/nat.v12i2.16758
Rastogi, A., y Shukla, S.
(2013). Amaranth: a new millennium crop of nutraceutical values. Critical
Reviews in Food Science and Nutrition, 53(2), 109–125. https://doi.org/10.1080/10408398.2010.517876
Repo-Carrasco, R.,
Espinoza, C., y Jacobsen, S.-E. (2003). Nutritional Value and Use of the Andean
Crops Quinoa (Chenopodium quinoa) and Kañiwa (Chenopodium pallidicaule). Food
reviews international, 19(1–2), 179–189. https://doi.org/10.1081/fri-120018884
Repo-Carrasco-Valencia, R.
(2011). Andean indigenous food crops: nutritional value and bioactive
compounds [Tesis doctoral, University of Turku]. https://www.utupub.fi/handle/10024/74762
Repo-Carrasco-Valencia, R.
(2020). Nutritional value and bioactive compounds in Andean ancient
grains. Proceedings (MPDI), 53(1), 1. https://doi.org/10.3390/proceedings2020053001
Repo-Carrasco-Valencia, R., Basilio-Atencio, J., Luna-Mercado, G. I., Pilco-Quesada, S., y
Vidaurre-Ruiz, J. (2022). Andean ancient grains: Nutritional value and novel
uses. Biology and Life Sciences Forum, 8(1), 15. https://doi.org/10.3390/blsf2021008015
Repo-Carrasco-Valencia, R.,
Hellström, J. K., Pihlava, J.-M., y Mattila, P. H. (2010). Flavonoids and other
phenolic compounds in Andean indigenous grains: Quinoa (Chenopodium quinoa),
kañiwa (Chenopodium pallidicaule) and kiwicha (Amaranthus caudatus). Food
Chemistry, 120(1), 128–133. https://doi.org/10.1016/j.foodchem.2009.09.087
Rodríguez-Ortega, D.,
Zambrano, J. L., Pereira-Lorenzo, S., Torres, A., y Murillo, Á. (2023). Lupinus
mutabilis breeding in the Andes of Ecuador, Peru, and Bolivia: A review. Agronomy
(Basel, Switzerland), 14(1), 94. https://doi.org/10.3390/agronomy14010094
Sanchez, K. A. (2012). Observations Regarding Consumption Of
Peruvian Native Grains (Quinoa, Amaranth And Kañiwa), Weight Status, And
Perceptions Of Potential Risk Factors, Warning Signs And Symptoms Of Type 2
Diabetes Among Peruvian Adults: A Case Study [Tesis de
maestría, University of Maryland]. https://goo.su/zzbLav
Sayed-Ahmad, B., Urrutigoïty, M., Hijazi, A., Saad, Z., Cerny, M., Evon,
P., Talou, T., y Merah, O. (2022). Amaranth Oilseed composition and cosmetic applications. Separations, 9(7),
181. https://doi.org/10.3390/separations9070181
Simioniuc, D. P.,
Simioniuc, V., Topa, D., van den Berg, M., Prins, U., Bebeli, P. J., y Gabur,
I. (2021). Assessment of Andean lupin (Lupinus mutabilis) Genotypes for
Improved Frost Tolerance. Agriculture, 11(2), 155. https://doi.org/10.3390/agriculture11020155
Taco-Taype, N., y
Zúñiga-Dávila, D. (2020). Efecto de la inoculación de plantas de Tarwi con
cepas de Bradyrhizobium spp. aisladas de un lupino silvestre, en condiciones de
invernadero. Revista peruana de biologia, 27(1),
035–042. https://doi.org/10.15381/rpb.v27i1.17577
Torres Vargas, O. L., Lema
González, M., y Galeano Loaiza, Y. V. (2021). Optimization study of pasta
extruded with quinoa flour (Chenopodium quinoa willd). CyTA - Journal
of Food, 19(1), 220–227. https://doi.org/10.1080/19476337.2021.1883116
Villacrés, E., Quelal, M.,
Galarza, S., Iza, D., y Silva, E. (2022). Nutritional value and bioactive
compounds of leaves and grains from quinoa (Chenopodium quinoa Willd.). Plants, 11(2),
213. https://doi.org/10.3390/plants11020213
Wolosik, K., Zareba, I.,
Surazynski, A., y Markowska, A. (2017). The possible pre- and post-UVA
radiation protective effect of Amaranth Oil on human skin fibroblast
cells. Pharmacognosy Magazine, 13(Suppl 2), S339–S343. https://doi.org/10.4103/pm.pm_522_15