EDICIÓN N°27 | Enero - Junio 2024
| Edición online ISSN-2617-0892
DOI: https://doi.org/10.47796/ra.2025i27
Neuroarquitectura: Una revisión de la influencia del entorno en el
cerebro y el comportamiento humano
Neuroarchitecture:
A review of the influence of the environment on the brain and human behavior
![]()
PRESENTADO : 15.02.25
ACEPTADO : 30.04.25
CLAUDIA EDITH MEJÍA FLORES[1]
Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann. Tacna, Perú
ORCID: 0009-0000-5266-1001
ELIZABETH ALI MERMA SORIA[2]
Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann. Tacna, Perú
ORCID: 0000-0003-4296-1232
RESUMEN
La
neuroarquitectura investiga cómo los entornos construidos afectan al cerebro y
al comportamiento humano. A pesar del creciente interés que esta disciplina
suscita, aún es necesario sistematizar el impacto de los elementos
arquitectónicos, como la iluminación, el color y la acústica, sobre la
percepción y el bienestar.
Este
estudio analiza la literatura científica para identificar, por una parte, los
factores arquitectónicos que modulan el cerebro y, por otra, explorar
estrategias de diseño basadas en neurociencia aplicadas a distintos entornos.
La metodología empleada consistió en una revisión bibliográfica de artículos de
Scopus y ScienceDirect sobre la interacción entre el entorno construido y la
neurociencia.
Los
resultados indican que el diseño arquitectónico influye significativamente en
los estados emocionales y cognitivos. Los espacios con geometría curva
favorecen el bienestar y la creatividad; los entornos rectangulares inducen
respuestas emocionales negativas. Además, la integración de elementos naturales
reduce el estrés y mejora la productividad. Se concluye que la incorporación de
principios neurocientíficos en la arquitectura permite la creación de espacios
más saludables y funcionales, optimizando la experiencia humana en distintos
contextos y promoviendo el bienestar mental y emocional.
Palabras
clave: neurociencia, diseño arquitectónico,
neuroarquitectura, entorno construido, entorno natural.
ABSTRACT
Neuroarchitecture investigates
how built environments affect the brain and human behavior. Despite the growing
interest in this discipline, there is still a need to systematize the impact of
architectural elements, such as lighting, color and acoustics, on perception
and well-being.
This study analyzes the scientific literature to identify, on the
one hand, the architectural factors that modulate the brain and, on the other
hand, to explore neuroscience-based design strategies applied to different
environments. The methodology employed consisted of a literature review of
Scopus and ScienceDirect articles on the interaction between the built
environment and neuroscience.
The results indicate that
architectural design significantly influences emotional and cognitive states.
Spaces with curved geometry promote well-being and creativity; rectangular
environments induce negative emotional responses. In addition, the integration
of natural elements reduces stress and improves productivity. It is concluded
that the incorporation of neuroscientific principles in architecture allows the
creation of healthier and more functional spaces, optimizing the human
experience in different contexts and promoting mental and emotional well-being.
Keywords: neuroscience,
architectural design, neuroarchitecture, built environment, natural
environment.
INTRODUCCIÓN
En los
últimos años, el creciente interés por comprender la interacción entre los
entornos construidos y las respuestas cerebrales humanas ha dado origen a la
disciplina conocida como neuroarquitectura. Este campo interdisciplinario
investiga cómo los espacios diseñados pueden influir en las emociones, los
procesos cognitivos y el comportamiento de las personas (Vafaee et al., 2023;
Assem et al., 2023). Aunque tradicionalmente el diseño arquitectónico se ha
enfocado en aspectos funcionales y estéticos, la integración de principios
basados en la neurociencia representa un cambio significativo, orientado a
optimizar los entornos construidos para favorecer el bienestar y la
productividad de sus usuarios (Al Chami et al., 2024). Pese a ello, aún es necesario
sistematizar y analizar de forma más exhaustiva el impacto específico de
elementos como la iluminación, el color, las formas espaciales y el diseño en
la actividad cerebral.
La
neuroarquitectura se fundamenta en la interacción entre la neurociencia, la
psicología ambiental y la arquitectura, y proporciona un marco para estudiar
cómo el diseño espacial influye en la percepción, las emociones y la salud
mental. Investigaciones recientes han evidenciado que características como la
luz natural, las configuraciones espaciales y los materiales empleados en los
entornos construidos pueden afectar de manera significativa la actividad
cerebral y los estados emocionales (de los Reyes Cruz et al., 2021; Djebbara et
al., 2022). En ese sentido, Karakas y Yildiz (2020), por ejemplo, enfatizan la
importancia de la neurociencia para comprender las respuestas sensoriomotoras
en diferentes entornos arquitectónicos; con lo cual, se busca plantear que los
espacios bien diseñados no solo fomentan el bienestar psicológico, sino que
también mejoran las funciones cognitivas esenciales, como la memoria y la
atención (Llorens-Gámez et al., 2022).
El
propósito de este trabajo es realizar una revisión crítica de la literatura
científica reciente en el ámbito de la neuroarquitectura, con el fin de
analizar cómo los entornos construidos influyen en la actividad cerebral y el
comportamiento humano. De ahí que, los objetivos de esta investigación sean
identificar los principales factores arquitectónicos que modulan la actividad
cerebral y las emociones humanas; identificar estrategias para integrar dichos
factores en el diseño arquitectónico, con el propósito de mejorar el bienestar
y la productividad; y, finalmente, evaluar las implicaciones prácticas de los
hallazgos en contextos como entornos educativos, residenciales y urbanos.
Esta
investigación busca ofrecer un enfoque integral que conecte los principios del
diseño arquitectónico con los avances neurocientíficos, y contribuir así al
desarrollo de espacios habitables más funcionales, saludables y orientados al
bienestar humano.
MATERIALES Y MÉTODOS
El
estudio parte de una revisión bibliográfica sobre la neuroarquitectura, para lo
cual se empleó una metodología estructurada que incluye la recopilación de
artículos de alto nivel, indexados en principales bases de datos científicas.
Los artículos seleccionados abordan el tema de la neuroarquitectura, el entorno
y su influencia en el cerebro y el comportamiento humano, con un enfoque en
términos clave como “comportamiento humano”, “entorno construido”, “entorno
natural” y “diseño urbano”.
La
mayoría de los artículos revisados son publicaciones en inglés y en español,
las cuales fueron obtenidas de Scopus y ScienceDirect, bases de datos
reconocidas por la alta calidad y confiabilidad de sus fuentes. Los artículos
se seleccionaron en función de los siguientes criterios: su pertinencia
temática y el año de publicación (últimos 5 años); luego se agruparon por la
similitud en los hallazgos y por los enfoques metodológicos empleados, tomando
en cuenta la claridad de sus discusiones y conclusiones. Todo lo anterior se
realizó con la finalidad de garantizar que la información y los datos obtenidos
sean un aporte significativo para el presente estudio.
|
Tabla 1 Bases teóricas de
neuroarquitectura, la influencia del entorno en el cerebro y el
comportamiento humano |
||||
|
N.° |
Nombre de los artículos |
Autores |
Revista |
Base de datos |
|
1 |
A
review of the Effects of the Physical Components of the Interior Space of
Architecture on Emotions with an Emphasis on Neuroarchitecture |
(Vafaee et al., 2023) |
La Revista Científica del Centro de
Investigación NAZAR (Nrc) de Arte, Arquitectura y Urbanismo |
ScienceDirect |
|
2 |
Designing
for human wellbeing: The integration of neuroarchitecture in design – A
systematic review |
(Assem et al., 2023) |
Revista de Ingeniería de Ain Shams |
ScienceDirect |
|
3 |
Developing
a Neuroarchitecture-based User Centered Design for |
(Gharaei et al., 2024) |
Ain Shams Engineering Journal, |
ScienceDirect |
|
4 |
Arquitectura, neurociencia
y educación: estrategias y espacios didácticos para el aprendizaje innovador
en la universidad |
(Tresserra et al., 2018) |
RELAPAE: Revista Latinoamericana de
Políticas y Administración de la Educación |
Dialnet |
|
5 |
Componentes de la luz:
factores esenciales en los espacios para modular la actividad cerebral |
(de los Reyes Cruz et al., 2021) |
Revista de la Facultad de Arquitectura
Universidad Autónoma de Nuevo León |
Dialnet |
|
6 |
Neuroarquitectura
aplicada a criterios de diseño para mejorar las condiciones de habitabilidad
en viviendas del área metropolitana de asunción – año 2023 |
(Martinez et al., 2024) |
Ciencia Latina Revista Científica
Multidisciplinar |
Dialnet |
|
7 |
Entornos y desarrollo
durante la niñez. Neuroarquitectura y percepción en la infancia |
(Lozano, A. M., 2019) |
Revista de Investigación e Innovación
Educativa |
Dialnet |
|
8 |
Epistemological
implications of neuroarchitecture |
(Samaržija, H., 2018) |
Faculty of Humanities and Social Sciences,
University of Zagreb, Zagreb. |
Google
Scholar |
|
9 |
Exploring
the architectural design powers with the aid of neuroscience (little
architect’s adventure) |
(Shaaban, et al., 2023) |
Ain Shams Engineering Journal |
ScienceDirect |
|
10 |
Exploring
the influence of the built environment on human experience through a neuroscience
approach: A systematic review |
(Karakas, T., & Yildiz, D., 2020) |
Frontiers of Architectural Research |
ScienceDirect |
|
11 |
L’arquitectura del futur:
neurociència i disseny per a espais humans |
(Leandri et al., 2021) |
ANUARI d Arquitectura i Societat |
Dialnet |
|
12 |
La neuroarquitectura y
los escenarios educativos |
(Pinzón, M., 2022) |
revistas.ulima.edu.pe |
Dialnet |
|
13 |
Neuro-adaptive
architecture: Buildings and city design that respond to human emotions,
cognitive states |
(Makanadar, A., 2024) |
Research in Globalization |
ScienceDirect |
|
14 |
Neuroarchitecture
Assessment: An Overview and Bibliometric Analysis |
(Ghamari et al., 2021) |
European Journal of Investigation in
Health, Psychology and Education |
Scopus |
|
15 |
Neuroarchitecture
From the Perspective of Circadian Rhythm, Physical, and Mental Health |
(Kim et al., 2023) |
Neuroarchitecture from the Perspective of
Circadian Rhythm, Physical, and Mental Health. Chrono Med |
Scopus |
|
16 |
Neuroarchitecture:
How the Perception of Our Surroundings |
(Abbas et al., 2024) |
Biology |
Scopus |
|
17 |
Neuroarquitectura:
Mejorar el bienestar y la productividad |
(Al Cham et al., 2024) |
Cuadernos del Centro de Estudios en Diseño y
Comunicación |
Google scolar |
|
18 |
Neurociencia y arquitectura
neurociencia y arquitectura |
(Filer, B. B., 2022). |
revistas.ulima.edu.pe |
Dialnet |
|
19 |
Neuroscience
and architecture: Modulating behavior through sensorimotor responses to the
built environment |
(Djebbara et al., 2022) |
Neurociencia y arquitectura: modulación del
comportamiento a través de respuestas |
ScienceDirect |
|
20 |
Neuroscience
and architecture: What does the brain tell to an emotional experience of
architecture via a functional MR study? |
(Khaleghimoghaddam et al., 2022) |
Frontiers of Architectural Research |
ScienceDirect |
|
21 |
The
Cognitive-Emotional Design and Study of Architectural |
(Higuera et al., 2021) |
Sensors |
ScienceDirect |
|
22 |
The
impact of room shape on affective states, heartrate, and |
(Strachan-Regan, K., & Baumann, O.,
2024) |
Heliyon |
ScienceDirect |
|
23 |
The
impact of the design of learning spaces on attention and memory from a
neuroarchitectural approach: A systematic review |
(Llorens-Gámez et al., 2022) |
Frontiers of Architectural Research |
ScienceDirect |
REVISIÓN DE LA LITERATURA
La neurociencia
Como disciplina científica, la neurociencia se centra en el estudio del sistema nervioso y su influencia en el comportamiento humano, las emociones y los procesos cognitivos (Vafaee et al., 2023).
En relación con lo anterior, Samaržija (2018) propone una base epistemológica para comprender cómo la neurociencia puede integrarse en el diseño arquitectónico; mientras que Shaaban et al. (2023) analizan métodos de diseño que aprovechan la neurociencia para maximizar el impacto positivo en los usuarios de los espacios. Karakas y Yildiz (2020), por su parte, demostraron, mediante revisiones sistemáticas, que los entornos construidos influyen en procesos psicológicos complejos como la atención, la memoria y las emociones. Este enfoque interdisciplinario, por tanto, resalta cómo los principios neurocientíficos pueden transformar el diseño arquitectónico.
El diseño
arquitectónico
Las investigaciones realizadas por Vafaee et al. (2023) y Shaaban et al. (2023) destacan que la incorporación de principios sensoriales como la iluminación, el color, la acústica y la distribución espacial desempeñan un papel relevante en el diseño arquitectónico; ya que no solo refuerzan los estados de ánimo positivos, sino que también optimizan el impacto en el bienestar mental de los ocupantes.
En definitiva, el diseño arquitectónico, al integrarse con los avances de la neurociencia, brinda la oportunidad de crear espacios que no solo respondan a necesidades funcionales, sino que también favorezcan el bienestar físico, mental y emocional de sus ocupantes. La incorporación de elementos como la iluminación, la configuración espacial y la adaptación a las necesidades específicas de los usuarios resulta clave para diseñar entornos que enriquezcan la experiencia humana.
La neuroarquitectura
De acuerdo con Karakas y Yildiz (2020), la neuroarquitectura examina cómo los entornos construidos influyen en los procesos cognitivos, como la memoria y la atención, además de impactar directamente en los estados emocionales. Estos autores subrayan que el diseño arquitectónico debe ir más allá de la estética para buscar integrar elementos que promuevan experiencias positivas en sus usuarios.
Por su parte, Shaaban et al. (2023) proponen metodologías innovadoras basadas en principios neurocientíficos y herramientas analíticas, orientadas a optimizar los espacios construidos. Estas estrategias destacan la importancia de la adaptabilidad y la personalización en el diseño arquitectónico como factores determinantes para mejorar la experiencia del usuario.
Makanadar (2024), en cambio, introduce el concepto de arquitectura neuroadaptativa, un enfoque que utiliza tecnologías avanzadas para desarrollar espacios capaces de responder dinámicamente a las emociones y estados cognitivos de las personas. Este concepto amplía las posibilidades de la neuroarquitectura al incorporar inteligencia ambiental en los diseños arquitectónicos.
En síntesis, la neuroarquitectura se presenta como una disciplina que busca maximizar la interacción entre el cerebro humano y el entorno construido, ofreciendo soluciones innovadoras que contribuyan al bienestar y la calidad de vida. Su enfoque interdisciplinario y su capacidad para integrar avances tecnológicos la posicionan como una herramienta fundamental en el diseño arquitectónico contemporáneo.
El entorno construido
Karakas y Yildiz (2020) examinaron, desde una perspectiva neurocientífica, la influencia del entorno construido en la percepción y en la experiencia humana. Su estudio demuestra que el diseño arquitectónico impacta directamente en las emociones, la memoria y la concentración, lo que resalta la necesidad de ir más allá de la estética y la funcionalidad para integrar elementos que fomenten experiencias positivas en los usuarios.
El entorno natural constituye un factor clave en el diseño arquitectónico contemporáneo, debido a su impacto en los procesos cognitivos, emocionales y funcionales de los usuarios. En este sentido, Karakas y Yildiz (2020) analizan cómo los elementos naturales incorporados en el diseño arquitectónico pueden influir positivamente en las experiencias humanas. Su investigación destaca que características como la conexión visual con la naturaleza o la inclusión de espacios verdes tienen el potencial de mejorar procesos cognitivos como la memoria y la atención, y generar experiencias enriquecedoras y emocionalmente gratificantes.
Shaaban et al. (2023) enfatizan la sostenibilidad en la arquitectura, mientras que Makanadar (2024) presenta la arquitectura neuroadaptativa como un enfoque que no solo responde a las emociones de los usuarios, sino que también se adapta a las condiciones ambientales en tiempo real. Esta perspectiva permite fortalecer tanto el entorno construido como el natural, contribuyendo de esta manera a la resiliencia ecológica y a la calidad de vida.
En síntesis, el entorno natural no solo funciona como un escenario físico para el diseño arquitectónico, sino que también constituye un elemento esencial que influye profundamente en la experiencia humana. La incorporación de las características naturales en los espacios construidos no solo fomenta el bienestar de los usuarios, sino que también favorece una relación sostenible y equilibrada con el medioambiente. Los estudios revisados destacan la necesidad de adoptar un enfoque interdisciplinario en los que se combinen principios de neurociencia, diseño arquitectónico y sostenibilidad para maximizar los beneficios del entorno natural en la arquitectura moderna.
El comportamiento
humano
De acuerdo con Karakas y Yildiz (2020), los estímulos ambientales desempeñan un papel fundamental en la regulación del comportamiento humano. La forma en que una persona interactúa con su entorno puede generar respuestas emocionales que influyen en su motivación y estado de ánimo.
Para Vafaee et al. (2023), además, factores sensoriales como la iluminación, el color y la acústica tienen un impacto directo en las emociones y el comportamiento. Estos elementos pueden potenciar la sensación de confort o, por el contrario, generar estados de ansiedad y desorientación.
Desde una perspectiva adaptativa, Shaaban et al. (2023) subrayan la importancia de ajustar los entornos a las necesidades específicas de los individuos. La flexibilidad en los espacios puede modificar patrones de comportamiento y fomentar interacciones más armoniosas y productivas.
Por otro lado, Makanadar (2024) introduce el concepto de adaptabilidad del comportamiento humano y sostiene que las respuestas emocionales y cognitivas son dinámicas y varían en función de los estímulos recibidos. Este enfoque refuerza la idea de que la relación entre las personas y su contexto es bidireccional: mientras el entorno influye en la conducta, las personas también modifican y reinterpretan su espacio de acuerdo con sus necesidades y experiencias previas.
En conclusión, el comportamiento humano es un fenómeno complejo y multifactorial que responde a una combinación de influencias internas y externas. La investigación actual enfatiza la necesidad de considerar estos factores para comprender cómo las personas perciben, reaccionan y se desenvuelven en su vida cotidiana, lo que abre nuevas posibilidades para el estudio de la relación entre el entorno y la psicología humana.
Los estados
cognitivos
Estos representan una interacción dinámica entre los procesos mentales internos y los estímulos externos, e influyen en funciones como la percepción, la memoria, la atención y la toma de decisiones. La literatura científica actual subraya la importancia del entorno físico en la regulación de estos estados y destaca su impacto directo en el bienestar y el comportamiento humano.
Karakas y Yildiz (2020) sostienen que los espacios arquitectónicos influyen en el desempeño cognitivo, modulando procesos como la memoria y la atención. Sus hallazgos sugieren que una configuración espacial adecuada puede mejorar la concentración y la retención de información, mientras que un diseño deficiente puede generar distracción y fatiga mental. En consecuencia, el diseño del entorno debe considerar el impacto que tiene en la actividad cerebral y en el procesamiento de la información para optimizar el rendimiento cognitivo. En este contexto, Vafaee et al. (2023) exploran el papel de los factores sensoriales —incluyendo la iluminación, el color y la acústica— en la modulación de los estados cognitivos. Su estudio indica que una iluminación equilibrada y una paleta cromática armónica pueden favorecer la activación de circuitos neuronales asociados con la atención y el aprendizaje. En contraste, una distribución espacial inadecuada o la exposición a niveles elevados de ruido puede generar sobrecarga cognitiva y estrés y, en consecuencia, afectar el desempeño mental de los individuos.
Por otro lado, Shaaban et al. (2023) proponen metodologías basadas en evidencia científica para adaptar los espacios a las necesidades cognitivas de los usuarios. Sus investigaciones enfatizan la importancia de personalizar los entornos físicos, de manera que estos puedan ajustarse a los requerimientos específicos de cada individuo y optimizar sus funciones cognitivas.
En síntesis, los estados cognitivos son altamente dinámicos y están sujetos a la influencia de múltiples factores, entre ellos, las características del entorno. La evidencia revisada resalta la necesidad de diseñar espacios que favorezcan la interacción entre el cerebro y el medioambiente, y que promuevan el desarrollo óptimo de la atención, la memoria y la creatividad.
Las emociones
Para Karakas y Yildiz (2020), las emociones pueden definirse como respuestas psicofisiológicas que afectan la memoria, la atención y la percepción, y modulan cómo los individuos interactúan con su entorno. Vafaee et al. (2023) destacan, además, que las emociones están influenciadas por estímulos sensoriales como la iluminación, los colores y la acústica, lo que indica que los elementos físicos del entorno pueden desencadenar distintas respuestas emocionales. Shaaban, Kamel y Khodeir (2023), en esa línea, sugieren que las emociones no solo reflejan reacciones momentáneas, sino que también se ven moldeadas por la configuración del espacio y los datos sensoriales, destacando su naturaleza dinámica e integrada a la experiencia humana.
El diseño urbano
El diseño urbano constituye un factor determinante en la calidad de vida de las personas, ya que influye en la percepción del entorno, el bienestar emocional y la interacción social. Desde una perspectiva neurocientífica, Karakas y Yildiz (2020) sostienen que los espacios construidos inciden directamente en la experiencia humana, y afectan a procesos cognitivos como la memoria, la atención y la regulación emocional. En este contexto, el diseño urbano debe ir más allá de la funcionalidad y la estética, para buscar integrar estrategias que favorezcan entornos estimulantes y positivos para la sociedad.
En relación con los elementos físicos que influyen en la percepción urbana, Vafaee et al. (2023) enfatizan el impacto de factores sensoriales como la iluminación, la paleta cromática, la acústica y la disposición espacial en el bienestar psicológico de los habitantes. Un diseño urbano cuidadosamente planificado tiene el potencial de generar espacios que promuevan la seguridad, la cohesión social y la salud mental, si es que se incorporan zonas verdes, mobiliario ergonómico y estructuras que mejoren la accesibilidad y la conectividad urbana.
Neuroarquitectura: el
impacto de los espacios en la salud física y mental humana
La neuroarquitectura surge como una respuesta a la pregunta de cómo los espacios y los entornos construidos o naturales influyen en la vida del ser humano. Constituye, por tanto, un campo emergente que explora el impacto de los espacios, el entorno y los elementos arquitectónicos en el sistema neuronal, y tiene como objetivo implementar estrategias en el diseño para mejorar la salud física y mental de las personas basándose en los principios de la neurociencia (Kim et al., 2023).
Kim et al. (2023) indican que las primeras investigaciones sobre neuroarquitectura plantearon diseños interiores que estén en concordancia con el ritmo circadiano —ritmo celular bioquímico y conductual en los organismos vivos que les permite adaptarse al ciclo solar de 24 horas; se trata de un proceso de adaptación que permite a los seres vivos sincronizar sus entornos internos y externos—. Por ello, un concepto clave al incorporar el ritmo circadiano en la investigación en neuroarquitectura es la idea de que el cuerpo humano posee un ritmo circadiano optimizado, que se ha ajustado a la naturaleza mediante la evolución. Desde esta perspectiva, los cambios ambientales acelerados o los factores culturales que alteran este ritmo evolutivo natural podrían tener efectos negativos sobre la salud física y mental de las personas.
En la actualidad, los avances tecnológicos y el estudio de neuroimágenes a través de métodos estacionarios como la magnetoencefalografía (MEG), la electroencefalografía (EEG) o la resonancia magnética funcional (fMRI) —y otros métodos móviles como el Mobile Brain/Body Imaging (MoBI)— permiten la medición, visualización y cuantificación de la actividad cerebral mientras el ser humano se encuentra frente a diferentes factores arquitectónicos como por ejemplo, la altura de la habitación, el brillo de la iluminación, el paisaje fuera de la ventana, el cambio de temperatura del espacio, entre otros. Mediante estos métodos podemos obtener información sobre cómo estos factores afectan en las emociones, el comportamiento y la cognición humana, con el fin de proyectar diseños arquitectónicos, urbanos, paisajistas y de interiorismo para mejorar la calidad de vida, así como la productividad del ser humano.
Neuroarquitectura: el
diseño arquitectónico y su influencia en las emociones, la creatividad y
bienestar
El diseño arquitectónico de los espacios puede afectar profundamente el estado de ánimo, la fisiología y la salud mental de las personas. Las investigaciones previas se han centrado principalmente en ciertos elementos como la naturaleza y la iluminación; asimismo, el interés por estudiar los efectos psicológicos y neurofisiológicos de las propiedades geométricas de los espacios ha despertado un creciente interés. Utilizando tecnología de realidad virtual se puede analizar cómo los espacios arquitectónicos curvos y rectangulares influyen en los estados emocionales, la frecuencia cardíaca y la creatividad.
En el estudio realizado por Strachan-Regan y Baumann (2024), 35 personas fueron expuestas a dos entornos virtuales con formas distintas: una sala curva y una rectangular. El estado de ánimo de los participantes se evaluó mediante una escala de afectos positivos y negativos (PANAS-Long Form), la frecuencia cardíaca se midió con un oxímetro de pulso, y la creatividad se evaluó mediante la tarea de usos alternativos de Guilford (GAUT) —una prueba psicológica diseñada para evaluar la creatividad divergente, un tipo de creatividad que se refiere a la capacidad de generar muchas ideas o soluciones diferentes para un problema—.
Los
resultados mostraron que los participantes experimentaron mayor afecto positivo
y menor afecto negativo en la sala curva, en comparación con la rectangular.
Además, la frecuencia cardíaca reveló menor excitación fisiológica en la sala curva
y una mayor producción creativa en este entorno. Estos resultados respaldan
investigaciones previas sobre cómo la geometría de los espacios influye en las
respuestas emocionales. Las implicaciones del estudio son importantes para los
entornos cotidianos de las personas, dado que la habitación con forma curva
parece tener un impacto positivo en el estado de ánimo, la excitación y la
creatividad; mientras que la habitación con forma rectangular tiende a provocar
un mayor estado de ánimo negativo, lo que subraya la importancia de considerar
espacios con geometría curva dentro de la distribución y diseño de espacios
como oficinas y escuelas (Strachan-Regan y Baumann, 2024).
|
Figura 1 El entorno simulado de
habitación rectangular (A) y el entorno de habitación curva (B) |
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Nota. Con este estudio se busca conocer el
impacto de la forma de la habitación en los estados afectivos, la frecuencia
cardíaca y la producción creativa. Fuente: Strachan-Regan y Baumann (2024). |
|
Figura 2 Valores
promedio de estado de ánimo, frecuencia cardíaca y creatividad autoinformados |
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Nota. La figura muestra los resultados del impacto de
la forma de la habitación en los estados afectivos, la frecuencia cardíaca y
la producción creativa. Fuente: Strachan-Regan y Baumann (2024). |
La
forma de la habitación puede afectar significativamente las experiencias
emocionales y la productividad creativa de las personas, lo que enfatiza la
importancia de considerar este criterio en el diseño arquitectónico. Los
arquitectos y los diseñadores pueden apoyarse en este hallazgo para proponer
diseños en entornos construidos y naturales que mejoren el estado de ánimo,
reduzcan el estrés y favorezcan el pensamiento creativo.
De
acuerdo con la psicología cognitiva, existe una relación directa entre el comportamiento
humano, el entorno y el proceso emocional; en consecuencia, el entorno puede
afectar psicológicamente a los individuos. Al respecto, Khaleghimoghaddam et
al. (2022) realizaron una investigación que tuvo como objetivo explorar si los
lugares arquitectónicos agradables o desagradables pueden estimular o no las
regiones cerebrales involucradas en las emociones.
La
contribución de este estudio al campo de la neuroarquitectura fue mediante el
uso de imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI) que miden los cambios
dependientes del nivel de oxigenación sanguínea (BOLD) para detectar de manera
efectiva la región del cerebro que responde principalmente a los procesos
emocionales-perceptuales. Como parte del experimento, se presentaron 30 imágenes
(15 de lugares agradables y 15 de lugares desagradables) a un grupo de 32
participantes. Estas imágenes fueron seleccionadas en función de un modelo de
evaluación emocional que fue aplicado previamente a 140 estudiantes. Las
imágenes fueron analizadas en un escáner de resonancia magnética de 1,5 T;
posteriormente, tras aplicarles un preprocesamiento estándar, se realizó un
análisis de primer nivel para cada participante.
Los
resultados indicaron que la experiencia emocional y perceptual de la
arquitectura involucra diversas áreas del cerebro, como el sistema cortical,
sensorial, emocional y de juicio. Además, la participación de la amígdala
refuerza la idea de que la evaluación emocional y perceptual de un lugar
depende de regiones neuronales específicas, especialmente cuando se
experimentan escenas negativas. Los efectos observados fueron visibles en el
cerebro mediante fMRI, lo cual destaca el potencial de esta técnica para
comprender mejor los sustratos neuronales de la experiencia emocional en
entornos arquitectónicos (Khaleghimoghaddam et al., 2022).
En
general, los resultados sugieren que la apariencia externa de un entorno
arquitectónico puede influir en el proceso emocional, perceptual, cognitivo, de
juicio de belleza y de toma de decisiones (conductual) de los usuarios en un
alto grado, lo cual ofrece información útil para los arquitectos quienes son
los encargados de diseñar espacios que favorezcan la satisfacción emocional y
ambiental de los usuarios.
Componentes físicos del espacio interior arquitectónico y su impacto en
las emociones
En los
últimos años, la salud mental ha recibido mucha atención por parte de diversas
disciplinas. Uno de los parámetros de la salud mental es la emoción, la cual
puede estar condicionada por factores ambientales, sociales, cognitivos y
motores. El espacio arquitectónico, como uno de los componentes ambientales más
importantes, puede influir en la emoción y tener efectos neurofisiológicos en
el cerebro humano; esto es así porque las personas pasan mucho tiempo en el interior
de los espacios arquitectónicos. En ese sentido, resulta comprensible el
creciente interés por analizar cada una de las características que conforman el
espacio arquitectónico (Vafaee et al., 2023).
Con el
avance de la tecnología y la aparición del campo de la neurociencia, se han
proporcionado a los investigadores nuevas herramientas y métodos cuantitativos
para medir la emoción, y ello ha conducido a la formación de un nuevo
paradigma: la neuroarquitectura. Vafaee et al. (2023) realizan una revisión en
la que identifica los componentes físicos del espacio interior de la
arquitectura y su efecto sobre las emociones:
·
Forma
Varios estudios analizan cómo la geometría de los espacios interiores
afecta las emociones y la actividad cerebral: la investigación realizada por
Banaei et al. (2017), por ejemplo, señala que las formas curvas activan la
corteza cingulada anterior (ACC) y generan más placer emocional; Vartanian et
al. (2013), por otra parte, confirmaron que las formas curvas también aumentan
la valoración estética y el placer; y Shemesh et al. (2017) descubrieron que
los participantes sin formación en diseño preferían espacios curvos, mientras
que los diseñadores preferían espacios con ángulos agudos. Por lo general, los
estudios muestran que las formas curvas en los espacios interiores tienen un
impacto positivo en las emociones y la percepción estética.
·
Mobiliario
Vecchiato et al. (2015a, 2015b) estudiaron cómo la disposición y el tipo
de mobiliario en los dormitorios pueden influir en las emociones. Usando
realidad virtual inmersiva y electroencefalogramas (EEG), los participantes
experimentaron tres espacios arquitectónicos y luego calificaron su experiencia
en términos de familiaridad, confort, placer, excitación y presencia. Los
resultados mostraron que la presencia en estos espacios activó ondas cerebrales
específicas relacionadas con la integración sensoriomotora y la exploración
espacial. Los espacios agradables aumentaron la actividad de ciertas ondas
cerebrales, e involucraron a áreas motoras y cognitivas que están vinculadas a
las emociones. Estos hallazgos son útiles para diseñar espacios arquitectónicos
que favorezcan el bienestar, estimulando emociones positivas mediante la
activación de procesos cognitivos y motores.
·
Materiales y textura
Zhang et al. (2017) investigaron las distintas respuestas fisiológicas
que generan los ambientes interiores con texturas de madera y no madera.
Estudiaron tres tipos de espacios: con texturas de madera, acero y concreto, o
yeso blanco, y observaron diferencias significativas en la fisiología de los
participantes. Midieron indicadores como la electrocardiografía, la presión
arterial, la actividad electrodérmica, la saturación de oxihemoglobina y la
visión a corta distancia durante una exposición de 90 minutos a diferentes
ambientes. Los resultados mostraron que las habitaciones con revestimiento de
madera generaban menos tensión y fatiga que las de materiales no madereros.
Además, los ambientes donde predominaba la madera beneficiaron al sistema nervioso
autónomo, al sistema respiratorio y al sistema visual, especialmente después de
períodos de trabajo continuos. Este estudio sugiere que los ambientes con
revestimiento madera son más beneficiosos para los ocupantes en términos
fisiológicos y emocionales, ya que reducen la fatiga sin que la persona sea
consciente de ello.
·
Altura del techo
Vartanian et al. (2015) realizaron estudios sobre cómo la altura del
techo y la permeabilidad visual afectan los juicios estéticos y las decisiones
de diseño arquitectónico. Descubrieron —utilizando resonancia magnética
funcional (fMRI)— que los espacios con techos altos eran percibidos como más
bellos; mientras que los de techos bajos activaban la corteza medial anterior
(aMCC), lo que provocaba que los participantes optaran por salir del lugar. La
preferencia por los techos altos está vinculada a la activación de áreas
cerebrales relacionadas con la exploración visual y la atención. Los espacios
cerrados, por otra parte, desencadenan más decisiones de evasión y activan la
aMCC —asociada al miedo— lo que sugiere que los espacios más cerrados generan
una respuesta emocional negativa.
·
Detalles arquitectónicos
Djebbara et al. (2019) midieron las reacciones fisiológicas de los
participantes en un entorno virtual con dos espacios conectados en tres estados
diferentes: difícil de pasar, pasable y fácilmente pasable. Después del
experimento, los participantes completaron la prueba Self-Assessment Manikin
(SAM). El análisis de los datos del EEG y la prueba SAM mostraron que el
procesamiento perceptivo temprano está relacionado con la acción y la
percepción, lo que sugiere que la capacidad de actuar influye en la experiencia
del espacio. Los resultados respaldan la idea de que la percepción del entorno
se ve afectada por las habilidades y la acción. Además, se encontró que estar
frente a puertas de anchos medianos y grandes provoca excitación.
·
Acceso a la naturaleza
Yin et al. (2019) realizaron investigaciones tomando como punto de
partida la hipótesis de la biofilia, la cual sugiere que los humanos tienen una
conexión inherente con la naturaleza. En su estudio, analizaron tres tipos de
entornos de oficina (abiertos, semicerrados y cerrados) usando realidad
virtual, y monitoreando a los participantes con diversos métodos, como el
electrocardiograma (ECG), la respuesta galvánica de la piel (GSR) y las pruebas
cognitivas. Los resultados mostraron que las intervenciones biofílicas reducen
el estrés y mejoran la creatividad, especialmente en espacios con acceso a la
naturaleza; mientras que los interiores desprovistos de ella generan una mayor
excitación.
RESULTADOS
Y DISCUSIÓN
El
presente artículo aborda el impacto significativo del diseño arquitectónico en
las respuestas emocionales y cognitivas de los individuos. La revisión de la literatura
revela que aspectos como la acústica y la disposición espacial son
determinantes en la experiencia emocional vivida en diferentes entornos
diseñados. En particular, se ha encontrado que la geometría de los espacios
influye de manera notable en el bienestar psicológico de los usuarios. Estudios
recientes han demostrado que los espacios con formas curvas no solo mejoran el
estado de ánimo, sino que también fomentan la creatividad; mientras que
aquellos con formas rectangulares pueden estar asociados con un aumento en las
respuestas emocionales negativas.
Adicionalmente,
se ha documentado que la experiencia arquitectónica activa áreas específicas
del cerebro vinculadas a los procesos emocionales y cognitivos, lo que sugiere
que las características del entorno arquitectónico pueden desencadenar
respuestas neurofisiológicas en los individuos. Se refuerza así la relación
entre la configuración del espacio y la actividad neuronal, lo que podría ser
esencial para diseñar entornos que favorezcan el bienestar emocional y mental.
La
biofilia, expuesta en los artículos estudiados, se revela como primordial en la
discusión de los entornos de trabajo, donde la inclusión de elementos naturales
no solo reduce el estrés, sino que también aumenta la creatividad y, por lo
tanto, debe ser considerada en el diseño arquitectónico.
Los
resultados de esta revisión resaltan la necesidad de integrar los hallazgos de
la neurociencia en el proceso de diseño arquitectónico. Tal integración tiene
el potencial de mejorar la calidad de vida de los individuos, así como
favorecer el incremento de su productividad, al crear espacios más saludables y
estimulantes. Estos hallazgos deben ser considerados por los arquitectos y los
diseñadores al desarrollar ambientes construidos que impacten positivamente en
la salud emocional de los usuarios.
CONCLUSIONES
Los
avances en neurociencia ofrecen herramientas innovadoras para medir y
comprender las reacciones emocionales y fisiológicas de las personas en
diferentes contextos arquitectónicos. Al aplicar estos conocimientos, los
diseñadores pueden crear espacios que no solo satisfagan necesidades
funcionales, sino que también fomenten un ambiente emocional positivo, y
ampliar así el alcance del diseño arquitectónico más allá de lo estético y lo
utilitario.
La
evidencia recopilada en el estudio destaca que diversas características físicas
del espacio arquitectónico, como la iluminación, el color y la textura de los
materiales, influyen significativamente en las emociones y en la salud mental
de los individuos. Estas dimensiones físicas deben ser consideradas
cuidadosamente durante el proceso de diseño para optimizar la experiencia
emocional de los usuarios.
Los
resultados sugieren que los arquitectos y los diseñadores deben reevaluar sus
enfoques tradicionales al incorporar criterios basados en la neurociencia en su
práctica profesional. Esto implicaría un cambio hacia un diseño más centrado en
el usuario, donde se prioricen las emociones y el bienestar mental, lo que
puede tener un efecto duradero en la satisfacción y la calidad de vida de las
personas que interactúan con estos espacios.
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[1] Arquitecta
egresada de la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann de Tacna, Perú.
Maestro en Proyectación, Construcción y Gestión de Vivienda Colectiva por la
Universidad Católica de Santa María de Arequipa. Docente contratada a tiempo
completo de la Escuela Profesional de Arquitectura de la Facultad de Ingeniería
Civil Arquitectura y Geotecnia de la Universidad Nacional Jorge Basadre
Grohmann.
[2] Arquitecta
egresada de la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann de Tacna, Perú.
Maestro en Gerencia de la Construcción por la Universidad Nacional San Agustín
de Arequipa. Docente contratada a tiempo completo de la Escuela Profesional de
Arquitectura de la Facultad de Ingeniería Civil Arquitectura y Geotecnia de la
Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann.